domingo, 22 de mayo de 2011

Reflexiones, 1 semana después...

Hace 7 días, después de una multitudinaria manifestación convocada para demostrar a los políticos (no sólo a los que gobernaban en ese momento, a todos en general, a la clase política) que estamos indignados, cabreados, hasta el gorro, etc. de muchas cosas (paro, vivienda, política económica, todo esto mientras ellos gozan de unos privilegios que mejor no comentar y mejor no hablar también de la corrupción...), un grupo de gente decidió quedarse en las plazas de las ciudades y ser visibles para estos políticos... comenzar una revuelta. Una revolución. ¡¡¡Lo que muchos decíamos que hacía falta desde hace tiempo, lo que llevabamos esperando media vida, se hacía realidad!!!

Comenzó de forma tímida, en Madrid, y esa misma noche se intentó echarlos de la calle... ¿se puede echar a alguien de un espacio abierto? Se hizo mal, con malos modos, con violencia. Y lo que se logró fue que se fueran... para volver muchos más al día siguiente. Y que en otras ciudades la gente empezara a organizarse en sus propias plazas. La información iba y venía... era bastante confusa: es legal-no lo es, hay orden de desalojo-os podéis quedar mientras os portéis bien... Y entre unas cosas y otras la gente se iba organizando, creando una comunidad, conviviendo en esas plazas, entre tiendas de campaña, asambleas, micrófonos abiertos donde poder expresarse, apelando constantemente a la resistencia pacífica...

Formé parte activa de la acampada de mi ciudad, me involucré en lo que pude, pero como ocurre a veces cuando deseas algo durante tanto tiempo, me desilusioné, me desencanté. Y aun así me emocionaba al ver tanta gente unida, tanta gente despertando...pero poco a poco dejé de tener ganas de bajar a la plaza, puesto que vi que lo que allí se hablaba muchas veces no tenía nada que ver con las ideas y la situación que comenzaron la historia. Que se hablaba mucho pero no se concretaba nada. Por el día, y las tardes, era diferente, la gente hablaba y trataba estos temas con interés y ganas de cambio... al llegar la noche, algunos grupitos (minoritarios) lo tomaron como zona de fiesta... Y me pareció una falta de respeto enorme hacia la gente que lleva trabajando en buscar ese cambio durante tantos meses.

Quizás fue la forma de no darnos juego de los políticos... el dejar que nos quedásemos, el que no actuaran. Quizás es porque los pillamos tan de sorpresa que no supieron reaccionar a tiempo. No sé lo que fue, pero la cosa se fue un poco de las manos... algunas de las propuestas escuchadas en las asambleas o en los micrófonos abiertos no tienen ni pies ni cabeza.

Y aún así, estoy feliz de que la gente haya reaccionado, haya salido a las calles y se hayan dejado ver. ¡¡Tarde... pero al fin!!... Y ahora queda esperar, y desear, que esto no se quede aquí, que la gente me demuestre que no estaban "por estar", que seguimos luchando, que seguimos trabajando porque sabemos que es posible cambiar las cosas, que otro sistema es posible... Espero que esto haya sido sólo la parte primera, la visible, el "arranque"... y que podamos seguir gritando y diciendo que ESTAMOS AQUÍ, QUE NO NOS VAMOS...

2 comentarios:

bitacora-81 dijo...

hola, me entero que eres española ¡interesante el momento que se está viviendo en ese País! pero más interesante es que se formen grupos de resistencia con un propósito en común, lastima que no toda la gente entienda lo que eso significa... gracias por asomarte a mi blog, es descortés de mi parte no haber escrito en cuanto lo vi lo siento mucho! pondré mas atención

saludos!

Birbol dijo...

Buen día, Moisés!

No ocurre nada si no pasas a visitarme inmediatamente, hombre!! ya vendrás cuando tengas un ratito ;)

Pues sí, es interesante el momento, aunque a veces se desvirtúe un poco desde el propio movimiento, pero lo importante es que la gente ha salido a las calles y se está dejando oír... ¡¡esperemos que sirva para algo!!

Un beso! :)