... la sensación de abrir los ojos por la mañana, sin necesidad de despertador, y oír a los niños del patio de abajo jugando, gritando, riendo, llorando... Quedarme tumbada, relajada, desperezándome sin prisas... Y tener la certeza de que ese día que empieza va a ser maravilloso... y que si se tuerce en algún momento, tengo amigos con los que jugar a arreglarlo
miércoles, 22 de junio de 2011
¡Qué linda...
... la sensación de abrir los ojos por la mañana, sin necesidad de despertador, y oír a los niños del patio de abajo jugando, gritando, riendo, llorando... Quedarme tumbada, relajada, desperezándome sin prisas... Y tener la certeza de que ese día que empieza va a ser maravilloso... y que si se tuerce en algún momento, tengo amigos con los que jugar a arreglarlo
Coloreando...
Si hay algo que no me gusta en este mundo es la gente aprovechada, los malvados, los que no son capaces de reconocer sus fallos y los achacan al que tienen al lado, los que no son capaces de hablar claramente de sus sentimientos y culpan a otros por ello, los que dejan que el resto de la gente culpe a una persona de algo que no ha hecho o de lo que no tiene culpa, siendo que ellos tienen todos los datos pero son tan cobardes que no los ofrecen a los demás.Y el problema es que soy tan tonta que si alguien así surge en mi vida, en vez de enfrentarme y dejar las cosas claras... me aparto, maltratada y dolorida, me aparto aunque sepa que así se saldrá con la suya y tendrá el camino libre para la difamación.
Pero también sé, que el mundo sigue girando... y que esos que se empeñan en ir al revés del giro o más rápido de la cuenta, acaban tropezando. Es cuestión de tiempo. Poco a poco, dejo de sentir miedo y dolor, poco a poco me reencuentro conmigo misma y con otras gentes, sólo con las que realmente merecen la pena, con las gentes de bien... y sigo mi camino, tranquilamente, a mi ritmo, viviendo a mi manera y sin obligar a nadie a seguir mi paso... el que lo sigue es porque quiere, el que me acusa de obligarle ¿no será que se lo ha impuesto a sí mismo sin consultarme, y ahora no tiene valor para admitirlo?
Mi camino es de baldosas de mil colores... y me gusta disfrutarlo en su plenitud: las baldosas amarillas para los días mágicos, las verdes para los días de campo, las rojas para esos momentos de pasión, las grises y negras para los días que toca llorar, las naranjas para los días en buena compañía y las azules para cuando me invade la nostalgia... Las gentes que merecen la pena saben aceptar esos cambios de color, igual que yo acepto los suyos, no me cuesta cruzar a esa baldosa gris con un bote de pintura de cualquier color, para colorearla junto a un amigo. Los que no merecen la pena te exigen que pintes sus baldosas pero cuando toca corresponder derraman la pintura antes de llegar... ¡¡Así se les mezclen los colores, que ya no sepan cual es cual!! yo, mientras tanto, seguiré pasito a pasito y sin parar, pintando mis días de colores, sin prisa...
miércoles, 15 de junio de 2011
Lo que cuentan los tomates...
Es curioso como hay momentos, acciones, canciones, incluso olores que los asocias a una persona, y sólo a una.Hace calor y apetece comer cosas frescas. Ensalada y pescado. Al cortar el tomate en gajos grandes he vuelto a ver sus manos trabajando con el cuchillo... y, al cerrar los ojos unos segundos, le he visto sonreír.
He terminado la ensalada despacio, aliñada con cariño, recordando viajes, veranos, inviernos en la montaña, hogueras y canciones, risas y, siempre, esa sonrisa contagiosa... esa sobre la que escribimos en su última morada. No nos costó mucho ponernos de acuerdo a su familia y amigos: "nunca olvidaremos tu sonrisa"... no creo que nadie que le conociera la haya podido olvidar.
¡Quién nos iba a decir que cada vez que corte un tomate en gajos grandes, me acordaría de todos esos buenos momentos pasados juntos!
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