Eso dicen. Pero lo que mosquea es que últimamente veo a gente que reparte, y mucho, pero sólo las culpas de las cosas que ocurren a su alrededor. La gente no sabe o no quiere ser responsable de sus actos, y no me refiero a críos o adolescentes, estoy hablando de adultos que intentan renegar de sus obligaciones y, cuando esto lleva consigo unas consecuencias, las culpas son para el de al lado.De niña me enseñaron a aceptar los sucesos derivados de mis actos. A aceptar, asumir y vivir con ellos. Pensaba que eso era algo que se había perdido recientemente, que los chavales jóvenes no habían aprendido porque no se les había enseñado. Pero me encuentro con personas de 10 ó 20 años más que yo que tampoco saben.
Por poner un ejemplo, han sido fiestas en mi ciudad recientemente. Muchos padres denunciaban en cartas a los periódicos, opinando en foros y noticias en Internet o hablando todo lo que querían en cuanto una cámara se les ponía delante, que había parques en los que por la noche los jóvenes se juntaban a beber alcohol y que la policía no actuaba en contra del botellón, que los comerciantes sin escrúpulos podían vender impunemente bebidas alcohólicas a menores de edad. Denunciaban que por culpa de esa dejadez de la policía muchos niños de 12 o 13 años se habían emborrachado. Quiero destacar el que era por la noche cuando esto ocurría. Pero la culpa no es de los padres que denuncian que su hijo ha tenido acceso a bebidas alcohólicas, sino de la policía. Bien. Claro. El que los padres no sepan donde está su hijo de 12 o 13 años a las 11 o las 12 de la noche no tiene nada que ver, eso es normal.
El otro día una familiar me comentaba que su hijo necesita una atención específica en el colegio. Y que como hay niños más afectados, éstos tienen preferencia y debido a los recortes en educación no hay profesores suficientes y su hijo no goza de esa atención. Le comento que vaya al AMPA, que se preocupe en buscar a otros padres afectados, que hagan un escrito de queja solicitando más profesionales, etc. Pues no le da la gana, porque eso es culpa de la maestra de su hijo. Suya no, por supuesto, que no ha cogido un libro en la vida, que casi no sabe expresarse, que pronuncia mal, que no inculcan en el niño el más mínimo sentido del esfuerzo, que lo tratan como a un bebé con 7 años que tiene... eso no influye para que el niño necesite, entre otras cosas, una logopeda. La culpa es del colegio. Y como la culpa es del colegio, no hacen nada por ayudar a su propio hijo.
Yo alucino con la gente de hoy en día... si esto sigue así, que se pare el mundo, que yo me bajo.